You may be a sinner,
but your innocence is mine

Se esfuerza por fijar sus ojos en algo, algo que interrumpiera sus pensamientos, gobernantes de su nueva realidad y acaparadores de su visión. Parece ahogarse pero un grito de auxilio siquiera roza su garganta, ni se asoma en sus labios. La desesperación puede ser tan poderosa y tan cruel, guía a la confusión y a la locura... a la duda del todo, incluyendo lo moral. Del sentido y de sus sueños.
La lujuria parece atraerla por la intensidad de un deseo incontrolable, capaz de nublar la mente y poder conseguir, quizás, el alma. Por ser la sombra de emociones que nunca llegaron y que cada vez están más lejos, imposibles.
¿Qué es lo que realmente busca? Me pregunto. Exasperada, me pregunto.