Siempre he considerado la razón superior a los sentimientos, la mente sobre el corazón. No era posible para mi otorgar tal valor a algo que puede hacerte débil e indefenso(a). Con uno podrías llegar a la cúspide, vislumbrar cientos de caminos, indagar en el misterio, divertirte con el conocimiento y su aplicación. Con el otro sólo alcanzabas la distracción, la falta de control, el miedo y el dolor... y es mucho más fácil seguirlo.
Pero hoy por primera vez pensé que cuando el éxito llega, la emoción es pasajera. Es corta y necesitada, pues se mantiene o crece la insatisfacción. Pero los sentimientos son inesperados, duraderos y no son fruto del esfuerzo, sólo de algo que es parte de ti.
¿Así, a quién he de preferir en este flujo agotador de la vida? a quien le dé significado a ella. A quién me otorgue felicidad. Mi meta, y la meta de todos, debería ser encontrar esa felicidad.
No quise seguir el rencor ni la mirada hostil al mundo porque sueño con el sueño de la felicidad y hoy más que nunca estoy segura de que se encuentra en mi corazón, y en ninguna otra parte.
Tampoco deberíamos tener miedo de quienes somos. Cada quien es diferente y ha pasado por distintas situaciones. Cada quién tiene su manera de decidir y su mirada al mundo. Sin embargo, las personas más especiales son las que toman sus decisiones basados en sus sentimientos, después de todo es lo único y más representativo que tendrá tu vida...
Persigue lo que realmente quieres y lo que te hará feliz... pero no trates de escapar de aquello que crees como el motivo de tus penurias. Enfrenta y hazte más fuerte, es la única manera.
Que tengas un hermoso día o una hermosa noche =)...
Hugs
Alexa


